Grúa para personas

Grúa de elevación y traslado

Las grúas proporcionan un medio mecánico por el cual una persona discapacitada o anciana puede ser movida o transferida de un lugar a otro. Este aparato elevador suele empezar a utilizarse cuando el cuidador no puede movilizar al paciente con su propia fuerza y además existe el riesgo de daños o caídas. El objetivo de este tipo de máquinas es, justamente, reducir el riesgo de lesiones, tanto para el individuo como para el cuidador.

Como es una grúa para personas

El formato general es un bastidor metálico fuerte que puede ser estático (fijo) o móvil. Tiene un mecanismo de elevación accionado manualmente o electrónicamente. Desde el brazo elevador cuelga una eslinga o arnés que sostiene y transporta a la persona para poder moverla de un lugar a otro con total seguridad.

Grúa manual para personas

Este tipo de grúa usa un mecanismo de bobinado manual que hace funcionar un cilindro hidráulico para elevar o bajar el usuario de servicio. Para ello dispone de una manivela grande. El sistema hidráulico hace que la elevación sea más fácil y más suave.

Grúa eléctrica para personas

Las grúas eléctricas tienen una batería que debe cargarse (en un enchufe normal) de acuerdo al uso que le damos. Todas las grúas eléctricas deben tener un botón de parada de emergencia y mecanismos de liberación manual para permitir que el usuario descienda en caso de emergencia y sin energía.

Clasificación de las grúas para pacientes

Podemos distinguir dos tipos de grúas: activas y pasivas. Las grúas activas pueden usarse cuando la persona puede soportar algo de su propio peso y tiene cierta estabilidad en el tronco. Se utilizan, por ejemplo, para proporcionar un poco de apoyo cuando la persona está de pie. En cambio la grúa pasiva, proporciona una ayuda total para levantar a una persona, es decir que ni el paciente ni el cuidador deben hacer fuerza.

Tipos de grúas para personas mayores y discapacitados

  • Grúas estáticas
  • Grúa de Baño
  • Grúa para entrar y salir de la piscina
  • Grúa elevadora para estar de pie
  • Grúas portátiles
  • Grúa de techo (cuelga de unas guias en el techo y sigue un recorrido fijo)
  • Grúa de habitación (la grúa esta fija en la pared pero el brazo se puede mover de forma lineal. Por ejemplo, para el traslado desde la cama a la silla, y viceversa).

Grúa portátil

Cada una de estas grúas poseen un peso máximo que pueden levantar, por lo cual hay que conocer el peso corporal del paciente.

Algunas revisiones periódicas a tener en cuenta son: asegurarse de que el brazo elevador se mueve uniformemente, las ruedas se mueven libremente, los frenos son efectivos cuando se usan, el mecanismo de parada de emergencia funciona correctamente.

También hay que controlar que la batería funcione bien, se mantenga cargada y esté correctamente instalada. Cada tanto es aconsejable revisar las conexiones de los cables, que no deben estar sueltas, con desgastes o roturas.

El arnés debe revisarse y ver que no tenga costuras rotas o deshilachadas. Sus correas y ganchos deben estar seguros y en buenas condiciones. Es recomendable que el arnés no sea utilizado por diferentes personas para prevenir la infección cruzada. Siempre se deben utilizar arneses que sean compatibles con la grúa (esto significa usar eslingas del mismo fabricante que la grúa).

Como norma general, el mecanismo completo de estas grúas debe revisarse cada 6 meses por un técnico especializado. Este servicio lo puede proporcionar el fabricante o la misma ortopedia donde se compró.

Cuidado de la batería

Lo ideal es tener dos baterías, de modo que una pueda cargarse mientras se usa la otra. Pero la mayoría de grúas solo traen una, por lo que habría que pedirla aparte. Una vez que esté completamente cargada, se puede desconectar y estará lista para usar. Si la batería permanece sin uso durante un tiempo, debe recargarse cada tanto para mantenerla bien. El fabricante ofrece todas las instrucciones necesarias en el manual del usuario. En el caso de la grúa de techo, normalmente tiene una estación donde debe colocarse para que se cargue cuando no está en uso.

Tipos de arneses para grúas

Existen arneses de varios tipos de tela, según las necesidades de cada persona. Pero los arneses estándar están hechos de poliéster. Es un material adecuado para no dejar marcas por roce en la piel del paciente. Puede lavarse fácilmente. La red o tejido de malla se usa para la ducha o el baño. Es elástico y se adapta perfectamente a la forma del cuerpo del usuario.

  • Arneses universales

Son arneses tipo hamaca que soportan completamente el torso, las piernas y la cabeza del usuario, si es necesario. Generalmente se usan con grúas pasivas. Este diseño es quizás el más adecuado para mantener al usuario en una posición cómoda y segura.

  • Arnés de aseo para baño

El arnés de inodoro está diseñado para permitir que el usuario se coloque suavemente sobre un inodoro. El arnés sostiene la parte superior de la espalda (y la cabeza si es necesario) pero se divide en dos tiras anchas al nivel de la cintura. Las correas continúan hacia abajo en cada lado y debajo de los muslos, dejando la parte inferior del usuario sin soporte y sin cubrir. Esta grúa es muy útil para el aseo de la persona, así como para vestirla.

  • Arnés de correas

Este tipo de arneses ofrecen menos soporte. Por lo que la persona debe tener control de su equilibrio y un poco de fuerza. Por lo general, se usan en pares, uno alrededor del tronco y otro detrás alrededor de los muslos. Se pueden usar en una grúa móvil o estática. Suelen utilizarse como soporte adicional para una grúa de pie.

  • Arnés para amputados

Estos arneses están diseñados para proporcionar una sujeción segura alrededor de las caderas. Ofrecen diferentes adaptaciones según la parte amputada del paciente. Por lo que, generalmente, puede requerirse una eslinga hecha a medida. Se recomienda buscar la evaluación de un profesional para este tipo de arnés.

  • Arnés lavable

Todas los arneses estándar, no desechables, son lavables. Si se usa solo para una persona, el lavado se puede hacer en una lavadora normal. Hay que tener en cuenta que el lavado aumentará el desgaste de la tela, por lo que no debemos olvidarnos de realizar los controles de seguridad periódicamente.

  • Arnés desechable

También existen arneses desechables que no están diseñadas para lavarse y no deben reutilizarse si se mojan o ensucian. Con un uso muy frecuente requerirán un reemplazo frecuente, que no debe sobrepasar los 6 meses.